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Las estrellas de Laura: Un bosque por una cancha de golf en Guanacaste

Publicado el: Lunes, 7 de diciembre del 2009

Playa Zapotillal. Bosquesnuestros.org

Playa Zapotillal. Bosquesnuestros.org

Nota del editor:

Con respecto a este artículo reproducido por Amauta, con la colaboración del diario nacional El País, nos llego un correo ratificando puntos incorrectos en el mismo. Por lo que instamos a los lectores no solo leer este artículo sino también leer la respuesta del señor Jorge Woodbridge en el siguiente link: Historias donde no las hay

Fuente: Nuestro País

por Carlos Salazar (csalazar@elpais.cr)
6 de diciembre, 2009

Un proyecto con el idílico nombre de “Mar Serena” pretende eliminar en una playa de Guanacaste el bosque seco tropical, para abrirle paso a un campo de golf de 18 hoyos, dos hoteles cinco estrellas, condominios, lotes residenciales y un centro comercial, entre otros.

El proyecto en playas Nombre de Jesús y Zapotillal (playa Minas), se encuentra ubicado en el distrito de cabo Velas, Santa Cruz, Guanacaste y sus principales actores serían la candidata a diputada por el Partido Liberación Nacional (PLN), San José, Viviana Martín, su hermano Álvaro, quienes cuentan con once concesiones en esas playas.

Una investigación del ambientalista Juan Figuerola, de la organización Bosques Nuestros, dio a conocer este fin de semana en su página www.bosquesnuestros.org la “complacencia” de altas autoridades del Gobierno en el negocio de ese mega desarrollo turístico e inmobiliario.

Figuerola dijo, vía telefónica, a elpais.cr que la publicación es resultado de una investigación de cinco años, donde denuncia que “estas prístinas tierras guanacastecas, engalanadas por un exuberante bosque seco tropical que protege un acuífero costero, están amenazadas de deforestación”.

Sostiene los “desarrolladores” o mercaderes de la Zona Marítimo Terrestre (ZMT), han cerrado caminos públicos y mantienen vigilancia permanente con guardas privados.

Además, una o dos veces por año, mandan a socolar el bosque. “Hemos hecho denuncias ante diversas entidades (Fiscalía, Procuraduría, Tribunal Ambiental, Setena, Municipalidad, Minaet). Pero ninguna ha hecho nada para revertir la situación”, aseguró.

Por eso Figuerola propone que “cabe preguntarnos: ¿Por qué tanta “complacencia” en este desaguisado? ¿Será influenciada por el selecto reparto de actores, entre quienes destacan: el Banco Improsa (comandado por Manuel y Marianela Ortuño Pinto), Jorge Enrique Chavarría Carrillo (Alcalde de Santa Cruz), Jorge Woodbridge González (ministro de Competitividad), Oscar Arias Sánchez (presidente de la República y premio Nóbel de la Paz) y los hermanos Martín Salazar?”.

Conexiones

En Costa Rica la ley de ZMT prohíbe que una persona posea más de una concesión. “Sin embargo, en 1997, Viviana Martín Salazar y su hermano Álvaro, en representación de once personas jurídicas, se apropiaron de once concesiones en playas Nombre de Jesús y Zapotillal, en Santa Cruz de Guanacaste”, aseguró Bosques Nuestros.

“Es que Viviana y Álvaro son dos duchos abogados que se codean con el poder”, sostiene Figuerola al recordar que Viviana fue viceministra de Transportes (2006-2008) y posteriormente, ministra de Justicia, cargo que dejó en agosto de 2009, de cara a las elecciones de febrero 2010, “invitada por su amiga Laura Chinchilla a postularse como candidata a diputada por la provincia de San José, donde hoy ocupa el tercer lugar” en la papeleta del PLN.

“En otro orden de cosas, Viviana Martín Salazar es socia del estudio legal JDCANO y figura como accionista mayoritaria en cinco sociedades mercantiles que tramitaron concesiones en Isla Caballo, en el Golfo de Nicoya”.

“Ahí, la empresa Nirvana Corporation impulsa el proyecto Isla Caballo – Ecological Paradise. El director de ese proyecto es Jorge Woodbridge González, ministro de Competitividad desde 2007 y previamente viceministro de Economía 2006-2007”, reseña la publicación en la Red.

Añadió que Jorge Woodbridge “se ha caracterizado en el actual gobierno Arias, por ejercer duras presiones en la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), para acelerar la aprobación de estudios de impacto ambiental de proyectos millonarios”.

Bosques Nuestros acusó que “fue él (Woddbridge) quien designó “URGENTE” el caso que nos ocupa de Nombre de Jesús y Zapotillal, según reportó un periodista del Semanario Universidad (Araya, 2008)”.

“Al igual que su hermana Viviana, Álvaro Martín Salazar se mueve en las esferas del poder económico y político. Desde 1980 es socio del Bufete Lara, López, Matamoros, Rodríguez & Tinoco, fundado, entre otros, por el padre del ex ministro de Ambiente Carlos Manuel Rodríguez, quien también ha laborado allí”, afirma Bosques Nuestros.

“En 1983, Álvaro Martín fue miembro de la comisión redactora de la Ley de Incentivos Turísticos para el Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Entre 1986 y 1990 estuvo en el Consejo de Administración de la Corporación Costarricense para el Desarrollo (CODESA). En 1991 fue miembro de la comisión para reorganizar el sistema legal que involucra la actividad turística para el ICT y la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (CINDE). De 1994 a 1999, miembro de la junta directiva de Líneas Aéreas Costarricenses (LACSA), adonde regresó en el 2006”.

Figuerola resaltó que “otra junta directiva en la que estuvo fue la del Instituto Nacional de Seguros (INS), entre 1994 y el 2000. También estuvo en la de CINDE entre 1997 y el 2005. Del 2002 al 2005 fue miembro de la junta directiva del ICT y presidente de la Comisión Interinstitucional de Marinas y Atracaderos Turísticos (CIMAT). Desde el 2006 es fiscal de la junta directiva de la Corporación BCT. (Ver: Megaproyecto suscita suspicacias – Semanario – 14.10.2008)”.

Además es asesor legal de Double Tree Resort, Corporación Nirvana S.R.L. y Hotelera Isla Bejuco S.R.L., dice Figuerola al reiterar que cuenta con toda la documentación sobre el tema.

Menciona también que “otro actor en este caso es el arquitecto Héctor Chavarría Carrillo, oriundo de Santa Bárbara, Santa Cruz de Guanacaste. Durante años se ha desempeñado como funcionario del departamento de Planificación Urbana del Instituto Costarricense de Vivienda y Urbanismo (INVU), ente encargado de evaluar y aprobar los planes reguladores”.

“Entre 1994 y 1995 fue contratado como profesional privado por los impulsores de estos dos proyectos y elaboró los dos planes reguladores que sirvieron como base para el otorgamiento de las concesiones en Isla Caballo (Puntarenas) y en Nombre de Jesús y Zapotillal (Guanacaste)”.

Figuerola revela en su investigación que “previamente, los representantes de las empresas interesadas habían solicitado y pagado al Instituto Geográfico Nacional (IGN) la delimitación o amojonamiento de la zona pública, según consta en los expedientes oficiales del IGN”.

Indicó que Héctor es hermano de Jorge Chavarría Carrillo, alcalde de Santa Cruz 2006 – 2010, quien en 2008 fue sometido a una investigación por supuesta corrupción “que lo tuvo por un tiempo en prisión”.

“Mucho antes de aspirar al puesto de alcalde, en 1997, Jorge Chavarría había estado presente –como único vecino del cantón- en la audiencia “pública” realizada por la Municipalidad de Santa Cruz cuando se aprobó el plan regulador de Nombre de Jesús – Zapotillal, elaborado por su hermano Héctor, quien también estuvo presente en la audiencia, en calidad de representante de la empresa Playa Marel S.A., al lado de Álvaro Martín Salazar”.

Años más tarde, el 5 de octubre de 2007, durante la inspección de la Fiscalía en una de las denuncias que hemos interpuesto contra el proyecto Mar Serena, vimos a Álvaro Martín Salazar acompañado por la abogada Laura Patricia Charpentier Soto, a quien conoce desde hace años.

El 28 de noviembre de 2002, asistieron juntos a la Asamblea Legislativa, a una audiencia sobre el proyecto de ley de Simplificación de Trámites y Creación de Incentivos en Atracaderos y Marinas Turísticas (Expediente 14.836). En aquel entonces, Laura era abogada asesora del ICT y Álvaro, presidente de CIMAT y miembro de la junta directiva del ICT. Durante abril y mayo de 2008, Laura estuvo contratada por la asesoría legal del departamento de ZMT de la Municipalidad de Santa Cruz, bajo la coordinación del alcalde Chavarría.

Un ecosistema maravilloso… para hacer negocios

Acceso a Zapotillal. Bosquesnuestros.org

Acceso a Zapotillal. Bosquesnuestros.org

Fuente: Nuestro País

Contacto con Oscar Arias cuando aspiraba a la Presidencia

Las playas de Nombre de Jesús y Zapotillal junto al bosque seco tropical que protege un importante acuífero costero, constituyen una joya natural para hacer negocios con un mega proyecto turístico e inmobiliario.

Se ubican hacia el norte del Parque Baulas (playas Langosta, Tamarindo, Grande, Ventanas, Carbón) y playa Real, hacia el sur de playas Puerto Viejo, Conchal, Brasilito, Flamingo, lugares donde desde hace años se perciben los estragos del “desarrollo”, tales como la contaminación de las aguas en Tamarindo o la salinización del acuífero en Flamingo.

En una investigación en la que ha invertido cinco años, el ambientalista Juan Figuerola, de la Organización no Gubernamental Bosques Nuestros, detalla que la empresa de Álvaro Martin, hermano de Viviana, candidata a diputada por el Partido Liberación Nacional (PLN), tercer lugar San José, involucró a una familia inversionista con el actual presidente de la República, Oscar Arias Sánchez, en el 2005.

De acuerdo con las investigaciones de Figuerola, “en la red de actores es interesante mencionar que Álvaro Martín Salazar estuvo casado con Geovanna Mendiola Sánchez, con quien procreó dos hijos”.

Posteriormente, Mendiola se convirtió en figura pública al ser presentada por Arias durante una época, ante los medios, como su novia. Sin embargo, de acuerdo con el ambientalista, la participación del mandatario en el caso de Nombre de Jesús y Zapotillal no se limita a esa relación.

Según la abogada estadounidense Anessa Allen, Arias estaba enterado del proyecto antes de ser presidente, por segunda vez. “Esto es como una novela, hay cosas muy interesantes”, comentó el investigador a www.elpais.cr.

Un té

Detalló que este año, la abogada Anessa Allen lo contactó por correo electrónico para relatarle todo lo ocurrido en una relación de negocios con la empresa de Martín, en la que su padre perdió dinero.

De acuerdo con la información, el 30 de marzo anterior Allen envió un correo donde explica que abogada en Naples, Florida, USA. Además, es hija de un empresario hotelero.

Dijo que su padre, fue invitado por Álvaro Martin Salazar para construir un desarrollo en las playas Nombre de Jesus y Zapotillal.

Afirmó que su progenitor tiene experiencia en desarrollos similares en las Islas Vírgenes de los E.E.U.U., y junto con unos inversionistas estadounidenses se fueron a la finca en Zapotilla para ver las posibilidades del proyecto.

Después de muchas conferencias, “la compañía Playa Marel, S.A. (Sr. Martin junto con Heinz Trust) llegó a un acuerdo con la compañía de mi papa (Las Minas Development LLC)”.

Resaltó que así empezaron un proceso muy largo y detallado para hacer un plan maestro de desarrollo, que se puede ver en el enlace www.lasminasdevelopment.com.

Después de mucho trabajo, viajes a Costa Rica y un montón de dinero en inversiones, “hicimos un plan aceptado por Sr. Martin. Pero, cuando traemos la segundo parte del dinero para desarrollar la primera parte de la finca, Martin dijo que ya no quería”, aseguró Allen.

Posteriormente, dijo Anessa Allen que tras unos meses, alguien quien conocía una de las inversionistas le envió un artículo hablando de problemas con las concesiones en esas playas.

“Es verdad que el acuerdo que tuvimos con Martin dijo que había 12 corporaciones costarricenses, cada uno con sus propios concesiones. Martin sirvió como un abogado para avisarnos de la legalidad de esa “set up”. Martin nos aseguro mil veces que todo estaba muy bien. El articulo llegó a mi oficina de N.Y.C. para mi traducción”, explicó.

Resaltó que eso no le “sonó” bien y quedó sorprendida, “porque cuando yo fui a ver la finca, el Sr. Martin nos paso a la casa del Don Oscar Arias. Durante el té en su sala, hablamos del proyecto entre otros negocios, y no nos dijo nada sobre la ilegalidad del proyecto”.

“Quizás Don Arias no sabía de los detalles? Unos meses más pasaron, y recibimos noticias de un juicio contra Martin en las cortes federales en el Estado de Ohio (de donde soy yo) y hice contacto con una colega para verificar la verdad de esa alegación”, reveló.

Allen dijo que sospecha que esos inversionistas también perdieron dinero de su aporte al proyecto, de “manera parecida con nosotros. El juicio todavía está en proceso. Finalmente, estaba contratada para hacer búsquedas para ver dónde fue Martin, y que hizo con nuestro dinero y nuestro trabajo”, indicó Allen en su correo a Figuerola.

Bosque costero

Las tierras que hoy ocupan el bosque costero de Nombre de Jesús y Zapotillal, décadas atrás fueron fincas ganaderas donde se talaron árboles y se cultivaron pastos forrajeros. Al declinar la actividad ganadera, las fincas fueron desatendidas y en lo que antes fueron potreros, dio inicio un impresionante proceso de regeneración natural que permitió volver al bosque.

“Este maravilloso ecosistema, además de las playas y el bosque, alberga quebradas estacionales, esteros, manglares, lagunas costeras visitadas año a año por centenares de aves migratorias, así como importantes sitios de anidación de tortugas marinas”, precisa Figuerola en su trabajo publicado el fin de semana en www.bosquesnuestros.org.

¿Desarrollo o destrucción?

El proyecto Condominio Turístico Residencial Mar Serena (Expediente Nº 1101-2007-SETENA) fue presentado a la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) el 12 de setiembre del 2007 por los representantes de Playa Pelicano Holdings S.R.L. Abarca en total 277.68 ha de las cuales 21.78 ha están en la zona pública concesionable y 255.9 hectáreas, en la zona privada contigua.

El bosque de Nombre de Jesús y Zapotillal cubre toda el área del proyecto, “aunque los consultores contratados por los empresarios están empeñados en probar que aquí no hay bosque y que se puede eliminar la vegetación sin ningún problema”.

“Sus intenciones son destruir el bosque de Nombre de Jesús y Zapotillal para implantar un “resort” o complejo turístico y residencial de lujo”, denunció Figueroa.

En la zona privada han previsto:

- 190 lotes residenciales (44.25 ha)
- 361 villas unifamiliares (28.50 ha)
- un hotel “Cinco Estrellas” con 178 habitaciones (6.04 ha)
- una zona comercial con estacionamientos (1.94 ha)
- una zona para edificaciones de servicio (3.39 ha)
- zonas verdes (77.09 ha)
- una reserva forestal (no indica área)
- embalses (no indica área)
- un campo de golf de 18 hoyos (75.64 ha)
- una casa club (1.84 ha)
- calles para comunicar y acceder las diferentes áreas (17.24 ha)

En la zona de concesión:

- un hotel “Cinco Estrellas” con 174 habitaciones (10.97 ha)
- una edificación con servicios sanitarios y duchas (0.15 ha)
- una edificación con restaurante y tiendas para comercio (1.33 ha)
- edificaciones de 2 pisos para uso residencial (no dice cuantas) (1.55 ha)
- una zona de cooperativa (no indica detalles) (0.64 ha)
- establecer una zona de protección o amortiguamiento para el manglar (3.87ha)

Antes del proyecto Mar Serena, los empresarios de Playa Pelícano Holdings S.R.L. presentaron en la Setena un proyecto similar llamado Condominio Turístico Residencial Playa Pelicano (Expediente Nº D1-564-2007-SETENA), pero después ellos mismos lo enviaron al archivo, luego de recibir numerosas objeciones al estudio de impacto ambiental.

En el primer proyecto se trató de utilizar el nombre ficticio de “Playa Pelícano” en reemplazo de Nombre de Jesús, presuntamente para hacer más “vendible” el proyecto, de acuerdo con Figuerola.

Además, las medidas de mitigación de los impactos ambientales propuestas eran sencillamente ridículas, comentó.

Entre ella citó: “En las etapas de movimientos de tierra y construcción, se debe evitar al máximo el ruido permanente, por lo que es importante que la maquinaria y equipo se mantengan apagados en momentos en que no se esté laborando”. O esta otra: “El desplazamiento de gramíneas de los campos se hará mediante barridas con la cuchilla del tractor, desplazando el mínimo posible del horizonte superior del suelo.”

“Es decir, según ellos, iban a eliminar las hierbas con tractor sin tocar el suelo y sin compactarlo… y hablaban de “campos” como si el bosque simplemente no existiera”, dijo.

Figuerola recordó que aún antes de solicitar los permisos y presentar los estudios de impacto ambiental, el proyecto ya se vendía por Internet. En www.allbusiness.com ofrecían “Playa Pelicano” en 510 millones de dólares. En http://babelfish.altavista.com, Playa Pelícano Holdings ofrecía un “resort” de clase mundial cuyo principal atractivo era un campo de golf diseñado por Gary Player.

Según el anuncio, el “bosque húmedo” formaba parte integral de la experiencia y algunos de los hoyos del campo de golf presentaban una espectacular vista al mar, a playas de arena con coral rosado.

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  • Antonio Sierra

    Excelente!
    Yo soy testigo presencial de ese megachorizo desde hace 25 años en esa playa.
    AS

  • carlos salazar

    Hoy, 22 de agosto 2011, un tribunal da la razón al autor del artículo Carlos Salazar F., Quién mintió??? Saludos, Carlos Salazar, Elpais.cr

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