Publicado en | Nacionales

Autonomía Indígena en Costa Rica

Artículo publicado en Amauta con permiso del autor

(Foto: Colectivo “pequeñas hermanas”/ Linksunten Indymedia)

por Gilbert González Maroto

Haciendo un análisis retrospectivo de publicaciones recientes, que hacen referencia al Proyecto de Ley para el Desarrollo Autónomo de los Pueblos Indígenas en Costa Rica N° 14 352, deduzco que las posiciones paternalistas y hasta medievales, siguen prevaleciendo en un importante sector de la sociedad costarricense, cuando se trata de la gobernanza indígena. Es decir, consideran que aún no somos capaces de planificar y administrar nuestras vidas; por tanto, debe haber injerencia externa para dilucidar supuestos conflictos internos, en cada territorio indígena.

El Diario Extra en su sección editorial del día 14 de julio y 16 de agosto, hace un análisis muy alejado de la realidad de los pueblos originarios en Costa Rica. Aunque es importante señalar que este medio de comunicación, junto con algunos medios electrónicos como Elpaís.cr, es de los pocos que hace un abordaje bastante amplio del tema indígena.

El Proyecto 14.352, es el segundo proyecto de ley más consultado a nivel nacional, solo superado por el famoso TLC con Estados Unidos de Norteamérica. Eso desmiente el editorial, cuando refiere que se consultó a “pequeños grupos una ley que ni siquiera estaba escrita en los dialectos de nuestros aborígenes” (?).

Sabrá el o la editorialista, que la comunicación de los pueblos indígenas es exclusivamente oral (que la escritura es un invento reciente de algunos lingüistas). Que el término dialecto ha sido superado hace muchas décadas y lo que tenemos los indígenas, es un idioma tan o más rico que muchas lenguas modernas. Ah! y que “nuestros aborígenes” es un principio posesorio esclavista. ¡Nuestros aborígenes!, será que considera que yo, quien escribe, le pertenezco.

Según Brenes Moya (2006), en el 2002 se registró un 77.2% de abstencionismo, para elegir Alcaldes, Síndicos y Concejales de Distrito, con números parecidos en el 2006. Se atreve el editorialista a cuestionar esos nombramientos, por tener un bajísimo porcentaje participativo.

En un análisis del Censo 2000, Solano Salazar indica que el territorio indígena de Térraba tiene 621 habitantes y en la consulta a pequeños grupos (según el editorial), participaron 228 indígenas, lo cual significa un 63.3 % de abstencionismo. Sabrá el editorialista que esta consulta del 2006 tuvo como garantes al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), la Defensoría de los Habitantes, Organización Internacional del Trabajo (OIT), además de múltiples diputados y diputadas de todos los partidos políticos, representados en el seno legislativo del 2006-10.

Porque el editorialista y otros sesudos pensadores, cuestionan el abstencionismo indígena y no cuestionan otros procesos democráticos con baja participación. También se atreven a defender la continuidad de la Comisión Nacional de Asuntos Indígenas (CONAI), que recibió la nada despreciable suma de 2 197 580 000 millones de colones tan solo en los años 2009 y 2010 (CGR Oficio 13464 y 5240). Dinero que son consumidos en gastos administrativos y para las comunidades, ni las migajas; pero si son utilizados en el pago de personal que trabajan constantemente, en generar divisionismo interno en los territorios. Y esas, son las voces que escucha la Presidente Laura Chinchilla, para expresar su oposición a la aprobación de una nueva ley indígena (¡A propósito! Una personaje del Chavo del Ocho decía “pos a como digo sí, pos también digo no”. Es que durante su campaña en Buenos Aires de Puntarenas, doña Laura dijo que apoyaría la ley).

Es urgente y necesario que el Proyecto 14 352, sea aprobado de manera expedita por la Asamblea Legislativa, de manera que los pueblos indígenas tengan una herramienta legal, que les otorgue mayores oportunidades de desarrollo individual y colectivo. O bien que los padres y madres de la patria lo archiven, para presentar una demanda internacional por incumplir diversos artículos del Convenio 169 de la OIT.

Sustentado en este proyecto, los pueblos originarios podemos aprovechar y potenciar las coyunturas actuales, para que participemos y aportemos al desarrollo costarricense, con mayor equidad.


Gilbert González Maroto es Indígena brunca

Deja tu comentario

Amauta en Youtube