
Quiero compartir varios datos desde mi campo profesional y laboral.
1- El ambiente y las condiciones ambientales no son las mismas en dos lugares diferentes. Es decir, el sitio dónde usted o yo estamos parados no tiene las características o condiciones ambientales iguales; esa es una regla general.
2- Las actividades del ser humano generan impactos.
3-Los impactos pueden ser negativos o positivos.
4-Un proyecto o actividad humana jamás podrá generar impactos exactamente iguales debido a que con la primera regla citada arriba, se descarta que los impactos sean iguales, aun siendo actividades iguales.
Por tanto, como se verá, comparar los impactos ambientales de un país como México, Arabia Saudi, Venezuela o en un futuro con Costa Rica no tiene forma o sustento científico. Lo que sí se pueden generar son impactos ambientales genéricos, es decir impactos similares(los cuales pueden ocurrir o no ocurrir nunca), pero jamás de los jamases los impactos son los mismos. Por ello solicito que no tomen ejemplos de casos de la minería en países donde han habido catástrofes.
Así mismo, no se deben comparar dos actividades mineras (poniendo el caso de Crucitas con la de Miramar) que utilizan métodos de explotación diferentes y emplean procesos diferentes. En Evaluación de Impacto Ambiental es un pecado extrapolar ejemplos. Recuerden: prohibido.
Ahora bien, en la década de los 80s cuando no existían tantos grupos “defensores” del ambiente, RECOPE realizó prospección y exploración petrolera.
El petróleo es real, existe y está ahí. Sin embargo para la época y para los recursos con los que contaba RECOPE le fue poco rentable extraer dicho crudo.
Ahora, la demanda internacional por nuevas fuentes de crudo ha ido en aumento. Razón por la cual se ha solicitado que se analicen los estudios técnicos con mira a probar que el proyecto es viable ambientalmente; esto para el iniciar con la etapa de exploración; la cual no es explotación. (No olvidar).
Si bien es cierto que como se dice popularmente, Costa Rica ha escogido una ruta de “desarrollo” hacia su imagen de protector del ambiente, es necesario recordar lo siguiente:
1- La fijación de carbono no alcanza para que el país pueda reactivar su economía por mucho tiempo. Es decir, no podremos vivir de fijar carbono por siempre. Las donaciones por este rubro son limitadas, pues es limitado el territorio. El país no podría reforestar el 100% de Costa Rica sólo porque así se le antoja a una persona o a un grupo de personas. La protección ambiental debe tener un límite, pues el país necesita de áreas para cultivos, para el desarrollo urbano, para el recreo, recordando una vez más que tanto usted como yo pensamos en tener una descendencia que traerá al mundo más y más descendientes; etc etc.
2- El turismo es una actividad que tiene sus límites. Está fundamentada en el capitalismo, ése que algunos llaman neoliberalismo, pues hace que los que más tienen, presupuesten parte de sus ingresos en el ocio. Y si nos ponemos a analizar el sector turístico, es notable como ha venido en decadencia. Lo cual hacer prever que tarde o temprano no podrá sustentar a la economía costarricense, razón por la cual el estado deberá “echarle” mano a otros recursos, entre ellos los recursos minerales.
3- La democracia tiene mil maravillas, pero es necesario recordar que está hecha para las mayorías. Son las mayorías las que deciden que se hace y que no se hace. Por tanto, dejemos que sea la mayoría la que decida, tal y como lo hemos hecho siempre. No podemos creernos con el derecho de imponer nuestro pensamiento a nadie, y mas aún cuando no somos la mayoría. Por lo cual, por favor dejemos de utilizar la expresión: los costarricenses estamos… nosotros la mayoría de los costarricenses… etc etc.
4- Si al final de cuentas es la mayoría la que desea que el país se cierre ante la actividad minera es necesario que sea la mayoría la que decida, y no que un pequeño grupo sea el que lo decida por todos. Démosle la oportunidad a la población de que sea ella la que decida.
5- Y para concluir sólo quiero apuntar que para nuestra desgracia la mayoría de los costarricenses aprobó el CAFTA, por lo cual estamos obligados como estado a cumplir con las reglas de la sana competencia. Con ello apunto a que el país se la está “jugando” con temas como estos. Espero que el país no tenga que ir a una juicio ante la OMC por practicas desleales y por el no cumplimiento de un tratado internacional, porque de lo contrario estaremos “jodidos”, pagando una multa que empobrecerá más a las futuras generaciones.
Que Dios bendiga nuestro pueblo, y que sea la mayoría la que decida.
Costa Rica necesita educar a los ignorantes y reeducar a los maleducados.
Homer Dávila es geógrafo y máster en geología.


