Cuando un sistema económico y de gobierno busca servir a la mayoría, la minoría siempre buscará reformarlo a su beneficio. Los últimos escándalos de estafa por parte del Movimiento Libertario y la más descarada manifestación de sinvergüenzada por parte del diputado Jorge Angulo; nos demuestra las fallas que nuestra democracia posee. Fallas que la “elite” (intereses privados) explotara para hacernos “corregir” nuestros sistemas gubernamentales y económicos en su beneficio.
La estafa montada y ejecutada por lo que se podría considerar la tercera fuerza política del país, nos enfrenta a una realidad que nos ha afectado desde hace mucho; la explotación y desfalco por parte de nuestros dirigentes para con el sistema de financiación de campañas políticas. Resulta que en esta ocasión el partido de “menos gobierno”, el partido de “el gobierno no sirve para nada” ha sido encontrado estafando al Tribunal Supremo de Elecciones para financiar su campaña; la ironía de todo el asunto es eclipsada tan solo por el temor que Otto Guevara se convierta en el Ernesto Samper tico (Samper financio su campaña política en Colombia con dineros del narcotráfico. Sus dirigentes de campaña fueron sentenciados mientras él se mantuvo en el poder 1994-1998), y así con serios cuestionamientos sobre su honestidad, algún día llegue al poder en nuestro país. No sería la primera vez que algo de tal grado ocurra en nuestra Latinoamérica, con solo ver las reelecciones de Alan García en Perú y la de Ortega en Nicaragua, nos damos cuenta que la inmoralidad nunca es un obstáculo para repetirse en el poder.
Sin embargo y aparte de la gravísima realidad en la que el Movimiento Libertario nos ha sumergido, no podemos perder de vista como esta se podría convertir en la perfecta oportunidad para el gran capital, de adueñarse de nuestra política.
Como está estructurado nuestro sistema de financiamiento electoral (o subsidios electorales, en donde cada partido es compensado por el estado según sus gastos), este le permiten al estado tener un mejor control sobre la procedencia de los dineros que se utilizan para las campañas políticas, por lo que es más sencillo rastrear cualquier infiltración de dineros por parte de intereses privados o entidades criminales. Es un hecho que el sistema no es perfecto y que a pesar de darnos un esquema que se presta a la transparencia, está lleno de zonas grises. Pero el mismo, es mil veces preferible a contar con un sistema parecido al de los Estados Unidos; en donde son las corporaciones y sus lobbyist (representantes del gran capital ante el congreso) los que controlan la agenda legislativa de un país abiertamente fascista (en servicio a la empresa privada, razón por la cual el movimiento Occupy Wall Street ha tenido tanta fuerza).
Es cuestión de tiempo, para que gracias al partido que lleva como bandera la desmantelación de nuestro estado solidario (por lo menos el ML no lo oculta); se comiencen a plantear diferentes posibilidades de eliminar el subsidio político, utilizando como escusa facilitarle al estado afrontar crisis económicas ya que se deshace de un mecanismo susceptible a la corrupción y estafa. Sin duda alguna es en este marco en donde todo empresario vera con buenos ojos un sistema de financiamiento político que otorgue completa libertad a la industria privada, para así poder contribuir directa y sin limitaciones a la campaña política de todos los partidos que hoy existen en nuestro país.
Sin importar lo que ocurra con Otto Guevara, sus amigos prestamistas o los “errores” en su pasada campaña política, tenemos que recordar que gracias al sistema con el que contamos, pudimos desenmascarar la estafa que el partido de los “nuevos ricos” trato de perpetrar a Costa Rica.



Los “nuevos ricos” ajajajajajaja que buena esa expresion.
Muy acertado, yo no se los demás pero yo creo que los costarricenses hemos abierto los ojos un poquito más y que las cosas aunque algunos digan que están peor politicamente yo creo que no porque ahora salen a la luz muchos chorizos porque la asamblea legislativa está representada por diferentes tendencias y antes solamente se ponían de acuerdo PUSC y PLN y nadie sabía nada.
Quiero resaltar la labor que hacen José María Villalta y Claudio Monge entre otros.
Gracias.