Nacionales

El país por un hueco

Por: Francisco Robles
Artículo publicado en Amauta con permiso de Revista Paquidermo
Fuente: Revista Paquidermo

Publicado el: Martes, 3 de julio del 2012

Threat of Chance (Amenaza de la Posibilidad), por Chris Stain (Just Seeds)

Comienzo repitiendo lo que ya se dijo toda la semana pasada: Costa Rica se está yendo por un hueco. El #CráterCR no es más que una literalidad de la vida cotidiana en el país. Un gobierno sin rumbo, con muy poca honestidad y firmeza. El gobierno del sarcasmo, donde unos dan cátedras de ética, estética y ciudadanía (Garnier), y otros reparten Derechos Humanos de Primera Inquisición (Orozco).

En este país donde los huecos son la regla y las buenas carreteras la excepción, todo pareciera estar llegando a su final. No por el hollywoodense fin del mundo “maya”, ni tampoco por la llegada de Jesucristo Hombre, sino por la apertura de los fuegos electorales del 2014 y los míticos sueños mojados de lxs ticxs de ver a “la roja” en Brasil 2014.

A finales de este año, poco importará que la #ChoriTrocha sea solo un nuevo robo gastado en confites, que los puentes bailey de la General Cañas sigan incólumes, o que el puente de la platina nos permita una vista sin igual del Río Virilla. A finales del 2012, todxs estaremos rogando que México pierda y que nosotros saquemos uno que otro punto por allá, que Ottón no vuelva a lanzarse para presidente, y que habrá que escoger un presidente entre Rodrigo Arias y Chema Figueres.

Yo particularmente en ese futuro no quiero vivir. No quiero vivir en el futuro de la desesperanza aprehendida. Esa desesperanza, como me dijo una amiga, es la que obliga a las mujeres agredidas a seguir soportando el maltrato machista. Tampoco quiero vivir en el futuro de la derrota y de los casi casi, del casi ganamos con el 1er Ottón o del casi ganamos con el NO al TLC…

¿Y cómo se construye otro futuro? O más bien, ¿cómo hacemos otro presente para Costa Rica? Tomemos tres experiencias recientes: #Indignados en España, #YoSoy132 en México e Invisibles en Costa Rica. De ellas lo primero que se puede aprender es que más allá de la desidia que provoca esa “desesperanza aprehendida” hay gente, mucha gente acá y allá afuera, con las mismas preguntas y los mismos anhelos.

Sin embargo, también deberíamos aprender que llamar al no votar o al voto en blanco o nulo sólo abre la puerta a cerrar cambios y alimenta las culpas sobre quienes menos culpa tienen. También se debería de aprender que los medios tienen una agenda, y esa agenda poco tiene que ver, en la mayoría de los casos, con mis sueños o mis anhelos, a pesar de que doña Amelia diga que se trata de Nuestra voz.

De lxs invisibles deberíamos también aprender que somos muchxs, con fuerza y poder infomediático. Pero también deberíamos aprender que la gran tarea está pendiente.  Y que para quienes creemos en una Costa Rica otra, la gran tarea es y será salirnos de Facebook y de Twitter.

Mi propuesta de salida de redes sociales no es tan fácil como cerrar dichas plataformas, sino ir más allá de lxs que están siempre de acuerdo con nosotrxs, y comenzar a traducirle a la gente nuestras verdades. Siempre es más fácil mantener la queja en mi muro con gente que piensa como Yo, pero si Justo Orozco es diputado, nos guste o no, es porque con votos comprados o no, fue votado por gente de carne y hueso, como Yo, con sensibilidades y preocupaciones, como Yo.

Tampoco Rodrigo Arias será presidente por obra y gracia de la hija predilecta de la Negrita, será presidente por cuán bien aceitada esté la maquinaria electoral del PLN con bonos, puestos, prebendas, engaños, tarimas, Wálteres Centeno o Bryanes Ganoza; esa maquinaria está alimentada en buena parte por gente con la que probablemente nuestro contacto sea mínimo, cuando no nulo.

Salir de redes sociales implica darle voz a otrxs muchxs invisibles, o tal vez a lxs más invisibles, que no viven en la Gran Área Metropolitana, que no tiene acceso diario a internet, que no son hipsters, chancles o pipis; gente que el sistema educativo expulsó; gente cuyas jornadas laborales son de 5 am a 6 pm, y cuyos contratos de trabajo son solo de tres meses. Se trata de otra gente cuya única salida para no morirse de tristeza en una cotidianeidad de deudas y pobreza sea ver #Combate, y de vez en cuando comprar La Teja.

Salir de las redes sociales implica olvidar las matemáticas de la izquierda de los años 60′s y 70′s: primero la mía, después la tuya, y después las del resto. Una Costa Rica “otra” depende de una suma sin prejuicios.

El país por un hueco, o la presidencia de Rodrigo Arias o Chema Figueres, depende no de los votos comprados, sino de nuestra “desesperanza aprehendida.”

¿Fácil, no?

Domingo, 12 de mayo del 2013
El estado actual del periodismo nos ha llevado a cuestionar los métodos tradicionales de llevar y difundir información. ¿Estarán los medios tradicionales en problemas?¿Existe una ética periodistica saludable en...
Encuestas
    • ¿Nos servira en materia económica el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) ?

      Loading ... Loading ...