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Colaboraciones

Una tica en Berlín

Por: Juan Alberto Corrales R.
Colaborador de Amauta

Publicado el: Domingo, 29 de julio del 2012

A María Luisa Herrera Rapela, pintora costarricense que reside en Berlín desde 2008, pregunté sobre su experiencia personal en esa ciudad. A continuación un extracto de su vivencia:

¿Hay más conciencia en el berlinés para colaborar culturalmente que el tico o que en otras ciudades europeas o de Alemania? ¿Más colectivos? ¿Es cierto que Berlín es una ciudad under?

“Con esta pregunta me complicás el asunto para darte una respuesta digamos coherente.
¿Que entendemos con colaborar culturalmente? Proporcionalmente a Costa Rica y a muchas ciudades europeas seguramente Berlín si es una ciudad vibrante pues hay mucho de todo, se ha convertido en un polo de atracción de artistas a nivel internacional.

¿A que nos referimos con colaboración? Hoy día el mecenazgo corresponde a las familias y amigos, al Estado, a la empresa privada y a las grandes corporaciones. Los artistas independientes rasguñan las piedras con algunos proyectos, iniciativas, trabajos diversos y que en teoría son más libres.

Mi experiencia o práctica artística que es la pintura tiene el defecto y la virtud de ser un arte extremadamente solitario. Contrario al cine, el teatro, la danza y la música, que son el resultado de colectivos, conjuntos o grupos de individualidades, la pintura, tiene esa característica, de que no se depende de nadie más que de uno mismo y de algún objeto, modelo, paisaje o simplemente del vacío, al menos para su realización.

Tal vez la experiencia más rica haya sido participar en la organización del Fieber Festival de Mujeres Iberoamericanas en Berlín, un encuentro entre creadoras que están desperdigadas por la ciudad y confirmar nuestra presencia constructiva-creativa.

En Berlín, hay muchos espacios, si sos grafitero hay muchas paredes, hay edificios enteros con talleres para artistas, pero para exponer, muchas veces hay que pagar para exponer, ya sea en ferias o en proyectos y he tenido incluso que comprar mi propia iluminación, debido a la utilización de espacios alternativos, no acondicionados, o no tradicionales para exposiciones. Desde luego hay cafés y bares oscurísimos donde se puede exponer, pero también hay que exigir un mínimo de condiciones, cosa que parece no importar mucho a algunos, y forma parte de una expresión o de inconformismo estético.

Un amigo dijo podrían ser un poco menos “trash”. También hay galerías comunales, galerías asociativas pero implican otro tipo de compromisos o proyectos hermosos como el 48 Horas Neukölln . Existen los proyectos relámpago, que surgen y desaparecen, o espacios financiados por las inmobiliarias para crear dinamismo en barrios problemáticos.

Desde que llegué a Berlin, hace 4 años, he visto abrir y cerrar galerías, creo que es más rentable abrir un bar, un kebab o una heladería. La Feria de Arte más importante desde hace 16 años Berlin Art Forum, cerró el año pasado, el Guggenheim Berlin cierra a fin de año 2012, la BerlinerKunst Salon, uno de los salones más importantes para artistas independientes sin representantes, me enteré la semana pasada, ha cerrado también, por la falta de apoyo del senado de Berlín. Berlin es pobre pero sexy, y como comenté en algún momento, los artistas estaban muy enojados por la falta de apoyo y por la pérdida de espacios para exponer, y por la desmesura en algunos proyectos (Based in Berlin), mientras que el resto está mal. Pero estamos en crisis, y eso impregna a las cosas “menos necesarias” o “superfluas”.

El otro día leí un artículo que decía que el pedazo grande del presupuesto de cultura se queda en las instituciones tradicionales como las operas, los grandes teatros y los museos, mientras que para la escena independiente, lo que quedan son algunas migajas.

Ahora, si, hay una escena artística muy amplia “underground” que vendría a ser esa escena independiente, la escena de los artistas precarios, que se la rebuscan, que están constantemente en movimiento, generando espacios, colectivos, muestras, conciertos, y buscando sobrevivir y posicionarse o no.

Ahora, si tenés un grupo o una idea bien clara, un currículum de “puta madre” y sabés formular bien un proyecto, buenos contactos, es factible poder optar por un pedacito del 1% destinado a las artes plásticas.

Muchos hablan de que la escena artística berlinesa, como sucedió en New York o Londres, esté siendo instrumentalizada y utilizada para fines de gentrificación (es cuando ciertos barrios marginados, con bajos precios de alquiler se vuelven cool). Por la demanda suben los precios de alquileres y propiedades, desplazando a los pobladores originarios y a los artistas precarios que tanta vida y dinamismo le han dado a un barrio, para terminar aburguesándose.

La estructura en general de la sociedad alemana, es bastante solidaria. Digamos que hay una repartición medianamente buena de la riqueza (hay muchas críticas también) de la sociedad como conjunto. En las calles, en los transportes, en la salud, en los parques, en la educación pública se ve la inversión social. Los impuestos se ven en todo lado. Si hay desigualdad, si hay dificultades, injusticias, pero no llega jamás a los niveles de injusticia y desigualdad social que se ven en Latinoamérica o Estados Unidos. Existen los famosos sistemas de ayuda social para quienes no tienen trabajo, para formarse, para pagar el alquiler, para los niños, que son casi impensables en Latinoamérica. Los artistas underground de Berlín, forman parte de los más pobres de la sociedad alemana, en cuanto a ingresos anuales. Si son muy exitosos los llaman vendidos al capitalismo. Es un tema complejo, pero siempre hay una salida, puede ser la perseverancia, seguir profundizando, unirse a otros proyectos, abandonar, puede ser el aeropuerto, viajar, conocer otros lugares, o cambiar de vida, de trabajo, de máscara, estudiar otra cosa, la religión, las drogas, la fiesta, o la revolución. Hay gente en el mundo que está mucho peor que los artistas en Berlín. Alguien por ahí dijo “La insatisfacción empuja a crear”. Se podría decir, la insatisfacción empuja a colaborar. Y si en la unión está la fuerza, pues que haya unión y si hay tanta gente sensible por ahí, deberíamos utilizar toda esa energía para crear un mundo mejor.

 

(Las Fotos forman parte del Fieber Festival realizado el año pasado en el Landsberger Allee, 54).

 

Galería virtual con más de su obra en:

https://www.virtualgallery.com/#/maria_luisa_herrera_rapela_a25656/acrylic_on_canvas_and_paper_figurative_abstraction_s5891/_o73060

 

Algunos acrílicos de María Luisa Herrera Rapela.

Vecindario en verano (Acrílico)

 

Figura en paisaje rojo

 

Ciudad bajo la nieve

 

Brumas neblinas

 

Acrílico

 

Acrílico

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