Nacionales

Ser Karina

Por: Melissa Hernández
Artículo publicado en Amauta con permiso de la autora

Publicado el: Miércoles, 8 de agosto del 2012

Días como este, al que he bautizado “Día de la piedra”, esa sensación de desarraigo hacía Costa Rica aumenta. Más allá de que sea un día libre en honor a algo religioso, el dos de agosto me recuerda que vivo en uno de los pocos países con un estado laico, que la Fecundación in Vitro es prohibida, que las uniones de personas del mismo sexo son una posibilidad lejana y más recientemente, que aprender a usar un condón en el colegio un pecado aterrador que la iglesia puede limitar.

Tod@s Somos Karina

Está de más decir que estoy en desacuerdo con la moral medieval de nuestros dirigentes. Más aún, con la sociedad dormida que los elige. E incluso más si es la misma que dice estar a favor de todo aquello que el gobierno ha frenado o ha permitido que la iglesia frene en los últimos meses. Y estoy en desacuerdo por la simple razón de que me parece contradictoria e incomprensible.

Somos una sociedad tan mojigata que se escandaliza con una mujer en calzones pero no dice “esta boca es mía” con la corrupción de cada día. Una sociedad que hace mofa de algo tan común como la sexualidad solo porque se hace evidente. Sacando la doble moral y demostrando como nos urge educación sexual, y sobretodo, desintoxicar de religión todo rincón de nuestras leyes y formas de vida. Dejar de ser una finca con internet. El problema, para mí, no fue que pasara, fue que se convirtiera en un tema. La encuesta de hoy es una contradicción con respecto a la puesta en acción del teatro mediático, el circo del gobierno y el machismo implícito de muchos que se burlan o critican del video de Karina Bolaños.

Y está la campaña Tod@as somos Karina. Y van a decir que es de feministas quemallantas, que es de exhibicionistas. Pues que digan.

Se suele decir que cada pueblo tiene el gobierno que se merece y por lo mismo, las leyes y los medios que merece, por tanto, la contradicción nos pertenece.

  • roger chaves

    quiero insistir en un punto: identificarse como “soy Karina” aquí y ahora es estar del lado de las víctimas que nos damos voz. Karina es la chica joven a quien un tipo “nalguea” al pasar y su madre la consuela con un “eso no es nada, peores cosas pasan”. Karina hoy es la adolescente a quien reprende el policía sólo porque está sentada sobre los brazos de un asiento del parque (no en donde ‘es debido’). Karina es la trabajadora doméstica a quien su patrón acosa y a quien su patrona amedranta y culpabiliza de muchas maneras. Todas somos Karina en ese sentido, de ser víctimas del nudo autoritario de prácticas patriarcales fincadas en el adultocentrismo, la falsa religiosidad y la discriminación clasista.

Domingo, 12 de mayo del 2013
El estado actual del periodismo nos ha llevado a cuestionar los métodos tradicionales de llevar y difundir información. ¿Estarán los medios tradicionales en problemas?¿Existe una ética periodistica saludable en...
Encuestas
    • ¿Nos servira en materia económica el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) ?

      Loading ... Loading ...