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La creación artística: Un lenguaje que se tiende a olvidar.

Por: Leonardo Ibáñez Valenzuela

Publicado el: Miércoles, 16 de abril del 2014

Como preámbulo y antes de entrar a hablar sobre la creación artística  debemos decir que uno puede entender el mundo como una serie de realidades que son conceptuales o sea de objetos que se representan ante nosotros en forma tridimensional. Para analizar el hecho de la creación artística debemos considerar tres factores importantes A) el origen de la comunicación, B) el medio en que se encuentre y se transforma C) y quien recibe el mensaje  de este lenguaje que sería el observador.

Al referirnos al término arte debemos hacer una reflexión relevante cuando se discute su función cognitiva, o para ser más preciso cuando hay una especificidad, una que ha de reflejar la realidad, la imaginación de los sentidos y las emociones y lo que se desprende del proceso del pensamiento acerca de estas funciones especificas.  O sea el arte cumple la función de manipular los símbolos a través de las imágenes para querer cambiar su entorno. El artista crea objetos (arte) de acuerdo con las coordenadas que rodean el concepto de belleza, transformando la materia en formas que revelan su esencia como ser humano, o sea objetos concretos y sensuales. La creación artística comienza con una idea tomada al azar o una idea preconcebida, jugando ambas un rol importante en la ejecución de la obra de arte. Se ha dicho hasta la saciedad que nuestra especie era la única capaz de hacer arte, pero las nuevas investigaciones han cuestionado esta idea.

El hombre desde los albores de la historia ha sido reconocido como un hacedor de imágenes y esas imágenes se transforman en un idioma visual el cual a su vez se transforma en un lenguaje con todo su contenido y forma y que al mismo tiempo con el transcurso de las mutaciones lo llevaran a descubrir sus habilidades intelectuales y manuales. También, comienza a percatarse de las sensaciones, sentimientos y por medios de la imaginación usa su entorno para representarlo en las diferentes formas de expresión. Además, este hombre permanece en continuo contacto con la naturaleza imbuido por el conocimiento inmediato de las fuerzas de los otros hombres, la naturaleza y del entorno que se transformaba en algo invisible y misteriosos, lo cual por causa de ese continuo contacto con la naturaleza, los primeros homínidos pudieron estilizar los animales y los elementos de la naturaleza con los cuales tenía un contacto permanente, ejemplo la lluvia, el sol, el fuego, el relámpago, el viento, el agua. Para ese entonces el hombre no concebía el hacer o construir estos elementos como objetos de arte.

Pero la inmensa mayoría de estos simbolos están relacionados con el deseo de fertilidad y procreación. No a faltado quienes han asociado tales representaciones a la lujuria, pero lo cierto es que representan la potencia, la fertilidad necesaria para el mantenimiento del grupo social.

Uno de los objetivos más importantes de los homínidos de este período son los animales. Quienes los veían como seres poseedores de dones superiores: el animal sagrado, ídolo indiscutible, y al mismo tiempo principal sustento del hombre prehistórico. La figura humana estaba constreñida a las pequeñas Venus que representarían a la fecundidad que traerían la abundancia.

Al adentrarnos en el tema debemos referirnos a los elementos culturales que envuelven el tema y de como la cultura va surgiendo como una consecuencia natural del lenguage simbolico, como resultante de la evolución biológica y la evolución cultural comienza el proceso donde estos mismos homínidos fueron capaces de utilizar los símbolos como una forma de expresión de sus ideas. La cultura es un fenómeno histórico y social complejo que siempre se ha de concatenar con la actividad humana.

Incluiremos, por lo tanto, todos aquellos conocimientos que han ayudado al hombre a salir adelante. Refutando al idealismo, los materialistas han sabido demostrar que todo el desarrollo espiritual de la humanidad se efectúa en el trabajo, en el proceso de la actividad social. Gracias al trabajo precisamente, los homínidos entablaron determinadas relaciones sociales que les permitieron superar, ya sea por las buenas o las malas, las fuerzas, a veces ciegas de la naturaleza. Al confeccionar sus útiles de producción iba profundizando los conocimientos sobre las propiedades de los objetos y elementos al momento de su ejecución; iba aprendiendo a confeccionarlos mejor, a precisar las cualidades del material que ya casi, podríamos calificar de artístico. El sentido de lo bello ronda a este homínido que comenzaremos a llamar sapiens que todavía no sabe que esa inquietud que embellece su interior se llamará ” sentido artístico”  en otras palabras la capacidad de estos primeros habitantes esta circunscrito  a lo simbolico y permitirá al hombre sapien de desprenderse del resto de otros habitantes que poblaban el entorno en aquel tiempo, tal vez del grupo de los Neardental dando comienzo al proceso mas grandioso en la evolución de la materia pensante, el cerebro humano..

Debemos traer a colación el pensamiento del pensador francés Levy-Bruhl quien llegó a ser conocido mundialmente por su teoría de que “el hombre primitivo” (nunca lo olvidemos, son nuestra rama ancestral de lo que somos y son parte de la base genética que conforma nuestro propio ser).  Este hombre primitivo posee una “mentalidad prelógica”, es decir, que su forma de interpretar el mundo comienza, no de la observación objetiva de las causas y los efectos, sino de una participación de experiencias objetivas y subjetivas dentro de la cual ostentan la supremacía las interpretaciones sobrenaturales de todos y cada uno de los hechos trascendentes de su entorno. Frente a ello, Lévy-Bruhl mostró incansablemente que la “mentalidad primitiva” no era un modo subdesarrollado de la mentalidad racional, sino otro modo distinto de operar, de pensar. La magia, la religión, la brujería, aquellas cosas que a ojos occidentales podían aparentar como las actividades humanas más disparatadas eran fruto de un modo de razonar que no era traducible a una racionalidad científico-lógica. Y, mucho menos, a un estrato inferior de dicha racionalidad. Para refrendar lo dicho por Lévy-Bruhl debemos tomar lo que dice el antropólogo Javier Alcolea “No podemos decir a pie juntillas que las pinturas de Altamira son de hace 40.000 años. Estaríamos en el rango del Paleolítico Superior. Hace falta confirmarlo. Esto se ha planteado como una hipótesis que nadie había propuesto con anterioridad. Sí quiero decir que esas nuevas dataciones no implican que las pinturas fueran hechas por alguien ajeno a nuestra especie”. Y es que por mucho que los sabios, como vienen haciendo desde antaño, sigan sin ponerse de acuerdo respecto a las capacidades de los neandertales, no hay ninguna duda de que convivieron con los sapiens. Incluso hay evidencias incontestables que demuestran que en Europa coincidieron en el tiempo y en el espacio; que incluso hubo una hibridación entre ellos. “Casi con toda seguridad, las dos especies fueron ínter fecundas. Pero las capacidades cognitivas de nuestra especie parecen un poco superiores a las de los neandertales. Aunque estos también fueron homínidos muy avanzados, dotados con capacidades muy relevantes. Incluido, seguramente, el comportamiento simbólico. En cierto modo son primos nuestros. Debemos compartir ancestro, pero no descendemos de ellos. La evolución creó dos tipos humanos parecidos pero diferentes”.

 La mejor forma de abordar este problema es buscando el origen y fuentes de éstas culturas. Los primeros homínidos  especialmente en las culturas matriarcales los miembros de un grupo tienden a comerse a aquel que posea una fuerza superior para poder enfrentar la naturaleza. Ellos tratan de identificarse lo más que puedan con los “digeridos” y por lo tanto hacen uso de su calavera y cuando esta no cumple su objetivo crean una máscara con sus características.

Los homínidos empezaron a dibujar hace miles de años, incluso antes de que empezaran a escribir o a construir casas. Nuestros antepasados creían que las pinturas tenían poderes fantásticos, y tal vez las hacían con algún propósito religioso o mágico, además debemos agregar que los colorantes que utilizaron tenían una significación ritual. Las pinturas más antiguas que se conocen fueron hechas en las paredes de cuevas y tienen más de 35,000 años. Estas pinturas se han preservado por que fueron hechas dentro de la tierra y han estado aisladas de la lluvia, el sol y el viento. Hay algunas que se conservan en tan buen estado que pareciera que fueron pintadas hace tan sólo unos pocos años.

Los homínidos pintaron sobre las rocas, ellos siguieron las líneas, las hendiduras y los salientes de la piedra para darles volumen a los animales, tratando con este acto mágico de darles la tridimencionalidad que les permitiría cazarlos sin mucho contratiempo.

Ellos pintaron animales que existían en aquella época, como los mamuts, los osos cavernarios y los leones primitivos. Algunas de las figuras las delineaban solamente, mientras que otras las coloreaban para que se vieran más sólidas.

Ellos dibujaban algunas veces unos animales sobre otros para dar la sensación de que iban en manada y se estaban moviendo. Estas formas se desenvuelven en el mundo mágico de los elementos y  los efectos. A su vez, en este contacto directo con la naturaleza los homínidos que son cazadores recogen las formas de algunos de los animales para que colaboren con el proceso de la caza.

En muchísimas cuevas alrededor del mundo se han encontrado éste tipo de pinturas primitivas, es imposible saber exactamente con que propósito las pintaban, pero podemos asumir que eran muy importantes para ellos, ya que los que las crearon pusieron mucho esfuerzo, trabajo y destrezas en su trabajo, dando las bases para el desarrollo simbólico o grafico. Lo que en otras palabra se ha dado por llamar un lenguaje mitográfico, pictográfico o ideográfico.

Los expertos están de acuerdo en que el arte de la prehistoria era instrumental y se creaba con unas funciones concretas. La dificultad radica en descubrir cuál fue el verdadero significado o utilidad, pues aunque existen diversas hipótesis sobre el origen del arte (rituales chamánicos, totémicos, simbolismo religioso, magia propiciatoria…), es imposible verificarlas.

Un factor muy importante que debemos tomar en cuenta para continuar con este análisis es el de la libertad de los seres humanos para tomar decisiones, como así la importancia en la prehistoria donde el creador contaba con la libertad absoluta para su creación, tomando en cuenta que el nivel y tipo de la relación que el creador tenía con la realidad circundante era de primera mano, o sea su contacto con la naturaleza era directo.

La creación de símbolos está entrañablemente ligada con el  origen del arte, y por eso es fundamental la imaginación, creadores de nuestra generación y otras generaciones han trabajado bastante con el tema, alguno de estos connotados artistas que han elaborado los mismos símbolos con toques magistrales e imaginación que perdurarán al paso del tiempo, por nombrar algunos de ellos podríamos citar a: Dolores Varo, Eleonora Carrington, Marc Chagall, Joan Miro, Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven, Virginia Wolf, Franz Kafka, Pablo Picasso etc.

Por este mismo hecho, Carl Jung al hablar del arte y la conciencia logra descubrir y reconocer cada uno de los elementos que forman el universo de los arquetipos, pues como el lo define los arquetipos nos son representaciones heredadas sino al contrario son todas  las posibilidades heredadas de representaciones ya que el ser humano esta equipado con una condición natural de generar imágenes y de representarlas en forma diferente con el uso de una infinidad de materiales. Pues el arte tiene la capacidad de hacer visible imágenes arquetípicas del inconsciente colectivo en una sincronía de realidades y arquetipos totalmente entrelazadas.

Para terminar se puede establecer que la creación artística y el que realiza la tarea creadora sea un aprendiz, artesano, artifice o artista es un revivificador de la cultura cualquiera sea el ámbito que se desenvuelve o desarrolla. Por este hecho, también,

podemos decir que los homínidos que realizaron las tareas de transformar los símbolos en imágenes fueron el médium entre el grupo donde ellos participaban y tiene que haber sido vistos como chamanes o poseedores de poderes mágicos. Asi, de esa manera fueron capaces de revitalizar el alma colectiva del resto de los miembros del grupo. Dando comienzo a este viaje maravilloso que es el de la creación artística y que se transforma en el alimento fundamental del alma o conciencia, que ha de ayudar a develar los grandes secretos de nuestro cerebro. Y que nos ha permitido adentrarnos y desentrañar lo cognitivo de los elementos simbólicos que son aquellos que nos permiten la creación  y entendimiento de nosotros como individuos viviendo la complejidad del mundo actual.

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