Diálogo Violento

Fútbol = Pan y Circo

Por: Carlos Jorge Rodríguez Dussán

Publicado el: Jueves, 3 de julio del 2014

Hay un dicho que usan muy a menudo los gringos “Haters gonna hate!”; traducido al español “Los que odian van a odiar”. Este dicho parece diseñado para todas esas personas que con desprecio y hasta indignación nos expresan diariamente lo mucho que odian la felicidad que le trae el fútbol a la gente.

Cuando dio inicio el actual campeonato mundial de fútbol, la mayoría de habitantes de este planeta volcó su mirada y atención hacia Brasil; lamentablemente no para ayudar a las grandes masas empobrecidas del gigante latino, sino para observar el evento mas importante del planeta… ver a un montón de tipos en pantaloncillos cortos patear un balón. Pero gústele o no, el “deporte mas lindo del mundo” es una de las pocas razones por las cuales la humanidad hace de lado sus diferencias políticas, económicas, ideológicas, religiosas, raciales y culturales para de la manera más justa posible ver quien juega mejor al deporte que nos dio genios como Pele y Maradona.

Desde que inicio el mundial y días antes del mismo, pude comenzar a observar el mismo fenómeno que ocurre cada cuatro años, el fútbol se convierte en una adicción difícil de evitar, hablamos, escuchamos, escribimos y ¡por Cristo que HABLAMOS! de fútbol; aunque no sepamos nada del deporte ni sigamos las ligas mas importantes del planeta, durante la copa del mundo de repente todos nos sentimos entrenador, jugador y dirigente. Pero como toda moda, siempre trae consigo opositores.

De estos opositores existen muchos tipos, como por ejemplo todas aquellas personas que no han podido expresar su entusiasmo por el mundial basándose en razones muy respetables y admirables (El reconocimiento de los conflictos sociales que existen en Brasil, así como la pésima distribución de prioridades por parte del gobierno brasileño, la corrupción con la que opera la FIFA y su manera mafiosa de forzar a naciones enteras a violentar sus propias leyes); estas en su mayoría han sabido respetar la alegría de sus compatriotas cuando su país ha logrado representarlos con honor y hasta han sabido continuar luchando por lo que consideran justo sin necesidad de “aguarles la fiesta” a quienes salen a darle la vuelta a la Fuente de la Hispanidad. Sin embargo y como es normal en toda sociedad, existen esos otros opositores que solo demuestran antipatía y amargura, muchos “intelectuales” resentidos y activistas “chimados”, que no soportan ver como la gente se entusiasma por algo que ellos no consideran importante, profundo o trascendental; esos “elitistas” que usan el ya cansado cliché “fútbol= Pan y Circo”, solo para descartar un deporte que se ha ganado los corazones de millones de seres humanos alrededor del mundo, pero que a ell@s nunca les gusto o simplemente nunca fueron lo suficientemente buen@s para jugarlo (yo me encuentro entre los que nunca fuimos buenos para practicarlo), es por esto que disfrazan sus frustraciones para con sus causas fallidas, con una falsa indignación hacia el pueblo que tanto proclaman defender o querer educar; y en vez de observar las razones del porque sus causas o sus “gustos refinados” no son del agrado popular, prefieren plantear una teoría conspirativa que envuelve al estado, los grupos de poder y los clubes de fútbol para manipular y distraer a las poblaciones a base de fútbol… táctica que la verdad no ha funcionado en Brasil (país religiosamente futbolero), ni en España (cede de una de las ligas, si no es que la mas importante liga de fútbol del mundo), donde las manifestaciones civiles han puesto a sus gobiernos contra las cuerdas.

Sin embargo no podemos dejar de escuchar algunos de los reclamos expuestos por muchos de los actuales opositores a tanta algarabía por el mundial de fútbol; es cierto que nos están aumento la gasolina, la electricidad, el agua; y lo mas indignante de esto, es que luego de haber prometido no realizar aumentos durante el mundial por respeto a nuestra “inteligencia” el presidente Solís se tiene que tragar sus palabras y disfrazar sus contradicciones gritando desde el puente sobre la Fuente de la Hispanidad “SI, se PUDO, SI se PUDO”.

El reconocimiento de la falta de seriedad que parece desplegar nuestro presidente, nos debe motivar a organizarnos y plantear soluciones para con el incremento absurdo del costo de la vida… pero podemos hacer esto, al mismo tiempo que celebramos los triunfos de nuestros compatriotas en cualquier justa deportiva sin necesidad de tratar de ignorantes, ridículos, e incultos a la gran mayoría de costarricenses que a pesar de que la están pasando mal, logran encontrar una razón para sonreír y celebrar, un partido de fútbol no los sacara de la pobreza, de la deuda o de la prisión, pero por lo menos les da una razón para enorgullecerse de esos compatriotas que hicieron bien las cosas. A lo mejor, el “fenómeno” de vencer a los mejores del mundo, nos de la confianza de competir con ellos en otras áreas de mayor importancia y relevancia.

Los movimientos sociales, las organizaciones comunales, los activistas comprometidos han luchado sin descanso por nuestro país, y eso tenemos que agradecérselos enormemente; esto no significa que sean los únicos con la potestad de guiar la “agenda social” y determinar las razones por las cuales el pueblo decide celebrar en las calles. Obviamente la gran mayoría de activistas se dejan contagiar por el romanticismo del fútbol, sin embargo existe individuos que utilizan su trabajo por el país como un permiso para minimizar la importancia que tiene el deporte para el desarrollo, y eso que son de los primeros en hablar sobre la implementación de proyectos deportivos para la juventud y niñez.

El elitismo no solo existe en las clásicas esferas de millonarios que comparten un buen “whisky” en el country club; este también aflora en cualquier agrupación que se percibe a si misma por encima del ciudadano común; el elitismo también germina en cafés donde todo lo que se vende es orgánico, donde los adornos son artesanías “autóctonas”, el elitismo no es solo de sombreros de copas, sino también de chancletas y bultos tejidos por indígenas.

P.D

Seria prudente recordarle al “Presi” para que lo elegimos, si tenemos la suerte de volverlo a ver por la Fuente de la Hispanidad
“NO MAS AUMENTOS… SI, SE, PUEDE!”

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