Verdaderamente los niños y niñas de Gaza rompen todos los récords. Sobrevivieron a la invasión israelí del invierno 2008-09 y cada día soportan con un estado de guerra durante el llamado alto el fuego. Se han arrastrado ensangrentados a través de los escombros de edificios bombardeados para cuidar a sus hermanos y ocuparse de sus consumidos padres, con frecuencia emergiendo de debajo de lo que quedaba de sus propias camas.
Más de la mitad de la población de Gaza son niños. Aunque ninguno de ellos votó a Hamás, son el objetivo designado de las operaciones militares de Israel y más generalmente del asedio impuesto a Gaza. Son niños y niñas fuertes, que se alzan contra multitud de enfermedades y obstáculos.





